Comprobador de DNS: dominio, correo, SPF, DKIM y DMARC

Esta herramienta comprueba a dónde apunta tu dominio, quién recibe tu correo y si puedes demostrar que los correos con tu nombre los mandas tú (SPF, DKIM y DMARC). También mira los TTL y consulta a dos resolutores distintos, para distinguir un error de un cambio a medio propagar. Es gratis, tarda unos segundos y no te pedimos el correo.

Aquí no hay nota de 0 a 100, y es a propósito

Las otras dos herramientas de la casa sí puntúan, porque miden algo que admite grados: se puede estar más o menos preparado para que te lea una IA.

Un DNS no admite grados. O el correo está autenticado o no lo está. O el TTL te va a dejar dos días de corte o no. Poner un número aquí sería inventarse una precisión que no existe, y esta casa no hace eso.

Lo que verás es un veredicto, un semáforo por bloque y los arreglos ordenados por gravedad, con el enlace al RFC en el que se apoya cada uno.

Qué comprobamos

Cada hallazgo lleva el enlace al RFC que manda en ese asunto. Si nuestra explicación y el RFC se contradicen, manda el RFC: para eso está el enlace.

Lo que no podemos ver: tu DKIM

DKIM se publica bajo un nombre que elige tu proveedor de correo —el «selector»— y no se puede descubrir desde fuera. No hay forma de preguntarle al DNS «dame todos los DKIM de este dominio».

Lo que hacemos es deducir tu proveedor por los registros MX y probar el selector que usa. Si aparece, perfecto. Si no aparece, no decimos que no tengas DKIM, porque no lo sabemos: decimos que no lo hemos encontrado con ese selector y te explicamos cómo averiguar el tuyo.

La forma de saberlo con certeza: abre un correo que hayas enviado, mira la cabecera DKIM-Signature y busca el campo s=. Eso es tu selector.

Preguntas frecuentes

¿Voy a cortar el correo si cambio de hosting?

Solo si lo haces sin preparar. El problema no suele ser el cambio en sí sino el TTL: es el tiempo que los servidores de medio mundo guardan tu respuesta en caché. Con un TTL de 24 horas, quien consultó justo antes del cambio seguirá yendo al servidor viejo un día entero.

La receta es siempre la misma: baja los TTL a 300 segundos 48 horas antes del traslado, haz el cambio, comprueba, y vuelve a subirlos. Es el paso que más disgustos evita y el que más se olvida.

¿Qué son SPF, DKIM y DMARC, en cristiano?

SPF es la lista de servidores autorizados a mandar correo con tu dominio. DKIM es una firma criptográfica que demuestra que el correo no se ha manipulado. DMARC le dice al que recibe qué hacer cuando uno de los dos falla, y te manda informes de quién está usando tu nombre.

Sin los tres, tus correos legítimos tienen más papeletas de acabar en spam y cualquiera puede escribir haciéndose pasar por ti.

Tengo DMARC pero pone «p=none». ¿Sirve de algo?

Sirve para mirar, no para proteger. Con p=none recibes los informes pero le estás diciendo al receptor «si algo falla, entrégalo igual». Es el punto de partida correcto: recoges informes unas semanas, compruebas que todo tu correo legítimo pasa, y entonces subes a quarantine y luego a reject.

Quedarse en p=none para siempre es el error más común, y es el que tienen casi todos los dominios que pasan por aquí.

¿Por qué preguntáis a dos resolutores?

Porque un solo resolutor no distingue entre «esto está mal» y «esto acabas de cambiarlo». Preguntamos a Cloudflare y a Google: si los dos ven lo mismo, no hay nada a medias. Si discrepan y acabas de tocar el DNS, es propagación normal. Si discrepan y llevas días sin tocar nada, hay algo mal montado —normalmente la zona duplicada en dos proveedores—.

¿Guardáis mi dominio?

Guardamos el dominio consultado y el diagnóstico, para saber qué falla ahí fuera y escribir sobre ello. No pedimos tu correo porque no hay ningún formulario de correo. De tu conexión solo se guarda una huella cifrada, para evitar abusos, y se borra a las 48 horas.

¿Esto sustituye a un técnico?

No. Es una lectura rápida de lo que se ve desde fuera y no toca nada. Un traslado de dominio, hosting y correo tiene más piezas que el DNS —certificados, buzones, reenvíos, copias— y conviene que lo mire alguien. Si quieres que lo miremos nosotros, escríbenos.

El DNS es la fontanería, no la visibilidad

Que el dominio esté bien apuntado es la condición de partida. Lo siguiente es si la IA puede entrar en tu web, leerla y entender quién eres. Eso también te lo decimos gratis y en un segundo.

¿Prefieres que lo miremos nosotros? Escríbenos: primera consulta sin coste.